Un hallazgo inusual ha sorprendido a los residentes y pescadores de la zona sur del país. Los restos de una ballena (posiblemente un ejemplar de gran tamaño) fueron avistados en las aguas de la Bahía de Neiba, provocando de inmediato el interés de curiosos y la intervención de las autoridades ambientales.
Según reportes preliminares, los restos se encuentran en un estado avanzado de descomposición, lo que dificulta determinar a simple vista la especie exacta o la causa de la muerte. Equipos del Ministerio de Medio Ambiente se desplazan a la zona para evaluar si el animal encalló por causas naturales, enfermedad o si hubo intervención humana (como redes de pesca o choques con embarcaciones).
Aunque la observación de ballenas es común en el norte (Samaná), la presencia de estos gigantes en la costa sur siempre genera alarma. Este tipo de eventos suele atraer a biólogos marinos que buscan estudiar los restos para entender mejor las rutas migratorias y la salud de nuestros océanos.
Residentes de las comunidades cercanas a la bahía han compartido imágenes en redes sociales, mostrando la magnitud de los huesos y restos que han llegado a la orilla. Se recomienda a la población no manipular los restos por razones de higiene y seguridad biológica.


