Un nuevo terremoto sacude el mundo corporativo y el sector turístico internacional. Thomas Pritzker, el poderoso presidente ejecutivo de la cadena Hyatt Hotels, anunció su renuncia inmediata tras la filtración de documentos que lo vinculan estrechamente con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
La salida de Pritzker ocurre tras reportes de The New York Times y otros medios internacionales que citan archivos recientemente desclasificados por el Departamento de Justicia de EE. UU. Los documentos revelan años de contacto frecuente entre el magnate hotelero, Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell, incluso después de que Epstein fuera condenado inicialmente en 2008.
En un comunicado que ha dejado a muchos con la boca abierta, Pritzker admitió haber tenido un «terrible juicio» al no distanciarse antes de Epstein.
«Lamento profundamente mi asociación con Jeffrey Epstein… No hay excusa para no haberme alejado antes», expresó el ahora ex-presidente de Hyatt.
Para calmar a los inversionistas, la compañía anunció que Mark Hoplamazian, actual CEO de la cadena, asumirá también el cargo de presidente de la junta directiva. Hyatt, que tiene una presencia masiva en destinos de lujo como Cap Cana en República Dominicana, busca con este movimiento proteger la reputación de la marca frente al escrutinio público.


