SANTO DOMINGO, RD.– Una situación de alto riesgo y desesperación viven diariamente cientos de ciudadanos, pacientes y personal médico que transitan por los alrededores de la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, debido al estado de abandono y la falta de planificación en los trabajos de reconstrucción de las aceras peatonales.
La intervención de las vías peatonales, que inicialmente buscaba mejorar el entorno urbano de la populosa zona hospitalaria, se ha convertido en una verdadera trampa humana. Al encontrarse los pasos completamente destruidos, llenos de escombros y zanjas abiertas, los peatones —incluyendo a mujeres embarazadas con movilidad reducida y madres con recién nacidos en brazos— se ven obligados a lanzarse a las calles a disputarse el espacio directamente con los vehículos en movimiento.
Una trampa mortal para las embarazadas y pacientes
El caos vehicular característico del sector agrava significativamente el panorama. Conductores de carros públicos, autobuses y motocicletas transitan a escasos centímetros de los ciudadanos que caminan desprotegidos por el pavimento asfáltico, lo que ya ha provocado múltiples roces y caídas que ponen en peligro inminente la integridad física de los transeúntes.
Comunitarios y usuarios del centro de salud expresaron su profunda indignación ante lo que consideran una falta de respeto y negligencia por parte de las autoridades municipales y de Obras Públicas. Exigen una aceleración inmediata en el ritmo de los trabajos, la correcta señalización y habilitación de pasos provisionales seguros, antes de que el retraso de esta obra cobre la vida de un ciudadano en el corazón de la capital.


