Las medidas urgentes para proteger a los niños que quedan huérfanos tras un feminicidio deben comenzar, según el siquiatra Luis Vergés Báez, con el restablecimiento inmediato de figuras de cuidado estables.
El especialista advierte que estos menores enfrentan «una pérdida traumática» que afecta su seguridad emocional y exige acciones rápidas y coordinadas.
Vergés, director del Centro de Intervención Conductual para Hombres de la Procuraduría General de la República, señala que la prioridad es ubicar a los niños dentro de la familia extensa —tíos, tías u otros parientes— capaces de ejercer «parentalidad«, una combinación de empatía, estabilidad emocional y sensibilidad para atender sus necesidades.
El llamado del siquiatra gana relevancia tras conocerse los datos del estudio sobre los feminicidios del Observatorio Político Dominicano (OPD-Funglode), el cual estableció que entre 2016 y 2024, 1,072 menores quedaron huérfanos por 779 feminicidios.
Solo en 2024, los 73 casos registrados dejaron 77 niños sin madre, según la investigación que dirigió Flor Batista Polo, con el título: «Feminicidios en República Dominicana: radiografía de la violencia feminicida 2016–2024«.


