¿Falta de educación tras el manubrio? Solo el 17% de los motociclistas completó la secundaria.

Un reciente informe sobre seguridad vial y demografía en República Dominicana ha puesto sobre la mesa una cifra que explica gran parte del comportamiento en nuestras calles: el 83% de los motoristas en el país ni siquiera ha alcanzado el nivel de bachiller. Este dato revela una profunda brecha educativa en el sector que domina el parque vehicular dominicano.

El estudio, basado en datos de instituciones de transporte y seguridad vial, señala que la gran mayoría de quienes conducen motocicletas —ya sea para transporte personal, motoconcho o delivery— apenas cuentan con educación primaria básica o incompleta. Esta falta de formación académica suele ir de la mano con un desconocimiento crítico de las leyes de tránsito y señales viales.

¿Por qué importa este dato? : La educación no solo influye en las oportunidades laborales, sino en el respeto a las normas de convivencia. Expertos en seguridad vial señalan que:

  • Hay una relación directa entre el bajo nivel escolar y la resistencia al uso del casco.

  • El irrespeto a los semáforos y el manejo temerario son más frecuentes en conductores sin formación vial teórica.

  • La informalidad del sector dificulta la implementación de programas de reeducación masiva.

El reto de la Intrant y la Digesett: Más allá de las multas, el desafío para el gobierno es cómo alfabetizar vial y académicamente a una población que depende del motor para sobrevivir. Sin bachillerato, las opciones de empleo formal son escasas, empujando a miles de jóvenes al «chiripero» sobre dos ruedas.

La estadística es un llamado de alerta: el problema de los motores en RD no es solo un tema de policías y multas, es un problema de educación de raíz.

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