Luego de más de cien días desde su aprobación en el Congreso Nacional, el presidente Luis Abinader observó la Ley de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos, proponiendo importantes modificaciones para asegurar un equilibrio entre la protección del medio ambiente y la actividad económica en el país.
Entre las principales observaciones del Poder Ejecutivo se destacan los plazos de eliminación gradual de los plásticos de un solo uso y del foam. El mandatario propone que el retiro total se realice en un plazo de 12 meses, mientras que los productos con tapas integradas o bandejas cuenten con 24 meses, debido a la limitada disponibilidad de sustitutos biodegradables a costos competitivos.
Asimismo, se plantea la implementación de un cobro por el uso de fundas plásticas no biodegradables y el fortalecimiento de campañas de educación ambiental dirigidas a consumidores y comercios.
Otra observación relevante se refiere a la autonomía municipal, enfatizando que los ayuntamientos deben mantener la potestad sobre la gestión de residuos y el uso del suelo, evitando que las decisiones queden centralizadas. También se propone ajustar los criterios para la ubicación de rellenos sanitarios y plantas de valorización, priorizando la eficiencia y la inversión privada.
La Ley de Residuos Sólidos (225-20) es considerada una de las herramientas más importantes en materia de sostenibilidad y saneamiento ambiental de la República Dominicana. Su observación por parte del Ejecutivo retrasa temporalmente su aplicación, pero abre la posibilidad de una reforma más equilibrada que promueva el reciclaje, la economía circular y la reducción de la contaminación plástica.
Estas modificaciones regresarán al Senado de la República, donde deberán ser evaluadas y aprobadas por mayoría especial antes de su promulgación definitiva.


