El drama de los viajes ilegales en yola desde la República Dominicana hacia Puerto Rico continúa cobrando un alto precio en vidas y esperanzas. A pesar de los constantes operativos de la Armada Dominicana y la Guardia Costera de EE. UU., cientos de dominicanos y extranjeros siguen desafiando las peligrosas aguas del Canal de la Mona en embarcaciones precarias, impulsados por la desesperación económica y la búsqueda de un mejor futuro.
La realidad detrás del Canal de la Mona Los testimonios de sobrevivientes revelan una mezcla de tenacidad extrema y tragedia. Historias de personas que han intentado la travesía hasta cinco veces reflejan una persistencia que muchas veces termina en naufragios fatídicos. «No es solo querer irse, es sentir que no hay otra salida», narran quienes han visto a compañeros de viaje desaparecer en la inmensidad del mar.
Factores que impulsan la migración irregular en RD:
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Falsas promesas de capitanes: Redes de tráfico humano que engañan a los migrantes sobre la seguridad de las yolas.
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Condiciones climáticas adversas: El Canal de la Mona es una de las rutas marítimas más impredecibles y peligrosas del Caribe.
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Impacto socioeconómico: La falta de oportunidades en comunidades vulnerables alimenta el flujo migratorio constante.
Las autoridades dominicanas insisten en el llamado a la conciencia, advirtiendo que los organizadores de estos viajes solo buscan lucrarse del riesgo ajeno. Mientras tanto, el rastro de luto dejado por los naufragios en el Caribe sigue siendo una herida abierta en la sociedad dominicana, recordándonos la urgencia de crear alternativas seguras y dignas dentro del territorio nacional.


