Terremoto en Colombia: los muertos superan los 241

El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, enfrenta, apenas cuatro días después de asumir el poder, una tragedia que deja al menos 240 fallecidos, más de 1,000 heridos y miles de familias golpeadas por la destrucción, según las cifras ofrecidas ayer por autoridades locales y recopiladas por AFP.

Colombia todavía busca sobrevivientes bajo edificios derrumbados mientras comienza a poner nombres y rostros a la tragedia. 

Para De la Espriella, el terremoto borró de golpe cualquier período de transición: su Gobierno se estrena en medio de una emergencia nacional.

El sismo de magnitud 7.4, registrado el lunes, golpeó con fuerza el oeste colombiano. Chocó, donde se ubicó el epicentro, y departamentos aledaños como Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Antioquia, concentran buena parte de los daños. 

El balance ha aumentado a medida que los organismos de socorro consiguen llegar a las zonas afectadas y avanzan las labores de búsqueda.

Tragedia con nombres

Detrás de las cifras aparecen historias que permiten dimensionar el drama

En Cali, una de ellas ha conmovido especialmente: la de una abogada encontrada muerta mientras abrazaba y protegía a su perro, según relató el diario El Tiempo.

Los rescatistas consiguieron sacar con vida a la mascota. La escena de la mujer protegiendo al animal hasta sus últimos momentos refleja una dimensión de la catástrofe que las estadísticas no alcanzan a contar: decisiones tomadas en segundos, familias que perdieron a los suyos y sobrevivientes que vieron desaparecer en minutos lo construido durante años.

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(EFE)

En Pereira, una mujer que pidió mantener su identidad en reserva, permanece frente a lo que quedó de la vivienda donde su padre, de 91 años, tenía un taller automotriz

Además de vigilar las pertenencias que quedaron entre las ruinas, espera el regreso de los organismos de socorro para intentar rescatar a don José, un adulto mayor a quien su padre alquilaba una habitación y cuyos gemidos, según relató a EFE, pudieron escucharse durante horas.

A pocos metros, Patricia Gutiérrez resume nueve años de vida en esa zona del centro de Pereira con cuatro palabras: “Lo perdí todo”. Ella y otras dos personas lograron sobrevivir, pero la vivienda quedó destruida con sus pertenencias en el interior. Ahora permanece en la calle, ante el temor de robos y a la espera de asistencia. 

“Pedimos a las autoridades que ayuden a toda la gente”, dijo a EFE. “La situación está muy difícil y necesitamos que la ayuda llegue lo más pronto posible”, agregó.

Sin reportes de víctimas dominicanas

Hasta anoche no se habían reportado dominicanos entre las personas afectadas por el terremoto, de acuerdo con los reportes oficiales emitidos por las autoridades de ese país.El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), que además señaló que la Embajada y el Consulado General de la República Dominicana en Bogotá mantienen comunicación con las autoridades colombianas para actualizar la información y brindar asistencia a los criollos que la necesiten.

Un símbolo que cayó

En Manizales, el terremoto golpeó también uno de los grandes símbolos de la ciudad. La Catedral Basílica Metropolitana Nuestra Señora del Rosario, considerada la más alta de Colombia, sufrió daños y parte de una de sus torres se desplomó.

El templo, cuya torre central alcanza unos 106 metros, forma parte del patrimonio histórico de Manizales y ya había soportado los efectos de otros terremotos. Esta vez, su estructura herida se convirtió en otra de las imágenes de una catástrofe que dejó viviendas destruidas, calles cubiertas de restos de edificaciones y familias a la espera de noticias de sus seres queridos.

Gobernar entre escombros

La emergencia sorprendió a De la Espriella cuando apenas comenzaba a instalarse en la Presidencia. Había asumido el 7 de agosto y tres días después tuvo que pasar de los actos propios del inicio de un Gobierno a coordinar organismos de socorro, movilizar recursos y responder a una gran catástrofe.

Su primera gran prueba no será una reforma ni una confrontación política, sino demostrar la capacidad del Estado para encontrar desaparecidos, atender heridos y auxiliar a los damnificados. Los testimonios procedentes de las zonas golpeadas revelan necesidades urgentes de alimentos, alojamiento, seguridad y presencia de las instituciones.

El desafío también será de coordinación. El nuevo Gobierno deberá articular la respuesta con alcaldes, gobernadores, fuerzas militares, autoridades sanitarias y organismos de emergencia mientras se determina la verdadera dimensión de los daños.

Después vendrá una prueba más larga y costosa: la reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas e infraestructura, además de la atención a quienes perdieron familiares, hogares o medios de vida.

El mandatario colombiano llegó a la Presidencia después de una campaña intensa y polarizada, pero el terremoto cambió abruptamente el escenario de sus primeros días en el poder. Con centenares de muertos y miles de familias afectadas, enfrenta una crisis que trasciende las divisiones políticas y convierte la capacidad de respuesta de su Gobierno en su primer gran examen. 

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Las grúas llegaron temprano. (JAIME SALDARRIAGA / AFP)

Pereira declara Calamidad Pública y Urgencia 

La Alcaldía de Pereira, epicentro del sismo, declaró Calamidad Pública y Urgencia Manifiesta con el objetivo de activar los mecanismos institucionales, técnicos y de respuesta necesarios para proteger a la población y atender la emergencia. Hasta el momento se reportan 51 personas fallecidas, 18 infraestructuras colapsadas y más de 60 con afectación parcial, mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños en todo el territorio.

Entre las medidas adoptadas figuran un toque de queda desde las 6:00 de la tarde hasta las 5:00 de la mañana, restricción vehicular desde las 4:00 de la tarde y durante todo el día siguiente, y la suspensión total de clases en instituciones educativas públicas y privadas. Los reportes de desaparecidos deberán realizarse exclusivamente en los CAIS de la Policía Nacional, mientras la atención veterinaria de urgencia fue habilitada en el Parque Temático Ukumarí y suspendida en la sede de Maraya del Hospital Público Veterinario. La Alcaldía, junto al Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, la Policía Nacional, el Ejército Nacional, Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil y demás organismos de socorro, mantiene activo el Puesto de Mando Unificado para dar seguimiento permanente a la emergencia.

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