A simple vista, Don Honorio parece uno de esos sectores en el Distrito Nacional, donde todo marcha con normalidad. Un entorno limpio, edificios de distintos tamaños y calles que lucen transitables pueden hacer pensar a quien llega por primera vez que se encuentra en una zona sin ningún problema. Pero al doblar hacia la calle A, esa impresión cambia.
El camino comienza casi como cualquier otra calle del sector, hasta que aparecen los primeros hoyos, luego otros y otros más. En varios puntos, parte del asfalto se encuentra levantada. Algunos tramos obligan a los conductores a reducir la velocidad y mover el volante de un lado a otro para poder avanzar y evitar caer en las partes más deterioradas.
Los residentes atribuyen el deterioro de la vía a las fuertes lluvias registradas el pasado 8 de abril, que afectaron al Distrito Nacional y otras zonas del país.
Ángela, quien tiene 25 años viviendo en el sector, recuerda la fuerza con la que cayó el agua. Según comentó, las lluvias provocaron daños en la calle y levantaron parte del pavimento.
“La lluvia fue tan fuerte, que levantó la capa de cemento como si fuera una torta de casabe”, expresó mientras permanecía bajo una sombrilla para protegerse del sol y señalaba los puntos de la calle donde todavía está el deterioro.
Según explicó, después de la situación acudieron brigadas del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y del Ayuntamiento del Distrito Nacional, junto con camiones para retirar los materiales que habían quedado esparcidos sobre la vía y que impedían el paso.
Para Ángela, aquello parecía ser el comienzo de la reparación de la calle, pero asegura que los trabajos no continuaron como esperaba.
“Lo apilaron en los lados, de ahí creo que van a arreglar y cuando veo que vienen y recogen, ahí nos quedamos…”, añadió.

Los hoyos dificultan el tránsito
El mal estado de la calle también preocupa a quienes la utilizan diariamente. Residentes y trabajadores de la zona aseguran que las condiciones de la vía representan un peligro, además de dificultar el tránsito y provocar daños a los vehículos.
Un trabajador de un colmado en el sector, que realiza entregas en motocicleta, aseguró que uno de sus compañeros sufrió una caída mientras transitaba por la calle para transportar unos botellones de agua hacia una vivienda.
En los puntos más deteriorados, algunos conductores llegan incluso a ocupar parte del carril contrario para poder continuar en la vía y evitar los hoyos.
“Hay que esquivar y a veces hay que meterse en vía contraria porque ese pedazo está malo”, afirmó el trabajador.
Vehículos afectados
Para Johnny Rosario, otro de los moradores de Don Honorio, las condiciones de la calle también terminan repercutiendo en los vehículos.
“El estado de las calles daña los vehículos, el tren delantero, acaba con todo. Entonces, que nos la arreglen, nosotros pagamos impuestos y mucho. Estamos pidiendo que nos arreglen esta calle. Cuando hubo el agua en abril desbarataron toda esta calle y los carros se nos están desbaratando aquí”, manifestó.
Además del estado del pavimento, Rosario señala otro problema que afecta al sector: la acumulación de basura y la tardanza en su recogida.
“Con la basura, que muchas veces duran hasta tres y cuatro días para recogerla, hay inconvenientes en esa calle”, expresó.
Más tramos afectados
El deterioro también se extiende a otra calle que conecta con la calle A. En ese tramo permanecen tres hoyos y, a un lado de la vía, permanecen hojas secas caídas de los árboles.
En la calle A, ingresar a algunas viviendas también se convierte en una dificultad para los residentes. Frente al residencial José Armando I, el pavimento está roto y varias partes desprendidas permanecen esparcidas alrededor, dejando una superficie irregular en el acceso.
Un motorista que utiliza esta calle habitualmente consideró que necesita una intervención para evitar que el deterioro continúe aumentando.
“Esto está así desde la última vez que hubo el desagüe. Esto necesita una intervención tanto para los que pasamos por aquí diario como para los residentes. Inmediatamente hay una lluvia abundante, dos o tres horas de lluvia, vuelve la situación a empeorarse”, explicó.








