El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, anunció que la propuesta de reforma de la Ley General de Educación contempla cambios para facilitar la incorporación al sistema público de profesionales con competencias especializadas, principalmente en áreas como inglés y formación técnico-profesional.
De Camps explicó que la legislación vigente, promulgada en 1997, establece como requisito para el nombramiento de maestros haber completado una licenciatura en Educación. Aunque consideró que esa disposición cumplió su cometido, señaló que actualmente genera dificultades para cubrir determinadas áreas de especialización.
“Cuando entramos en detalles de especialización, como el inglés, como formación técnica para politécnicos, entonces se hace difícil encontrar personas que tengan estas competencias y que estén dispuestas”, afirmó el funcionario durante la primera edición de La Agenda Semanal, encabezada por el presidente Luis Abinader.
El ministro puso como ejemplo la meta de avanzar hacia un sistema educativo bilingüe. Para lograrlo, dijo, el país necesita aumentar la disponibilidad de docentes con dominio del inglés, una tarea que se dificulta bajo las condiciones establecidas por la legislación actual.
La misma situación, según De Camps, ocurre en la educación técnico-profesional, donde se requieren docentes con conocimientos específicos vinculados a las necesidades del sector productivo.
Una ley con casi 30 años
De Camps defendió la necesidad de actualizar la legislación al señalar que la Ley General de Educación tiene casi tres décadas de vigencia y que el país enfrenta actualmente necesidades distintas a las que existían cuando fue aprobada.
La reforma, sostuvo, busca que el sistema educativo tenga una mayor vinculación con el empleo y el emprendimiento, sin abandonar su dimensión humanista.
El funcionario indicó que la propuesta forma parte de un proceso de transformación que se ha construido a partir de una consulta nacional sobre el futuro de la educación. Según afirmó, más del 71 % de los consultados coincidió en la necesidad de transformar y mejorar el sistema para hacerlo más pertinente.
La modificación también tiene la intención de conectar las distintas rutas de formación. De Camps planteó que un estudiante que concluya el bachillerato no tenga que escoger entre una formación técnica y la educación superior como caminos separados, sino que ambos itinerarios puedan comunicarse dentro de un mismo sistema.
“Que un estudiante que concluya el bachillerato no tenga que decidir la ruta técnica o la ruta de educación superior. Y estas dos rutas se comuniquen entre sí, porque el sistema educativo es uno solo”, sostuvo.
La reforma de la ley se plantea, además, en el contexto de los cambios que Educación impulsa para fortalecer la formación técnico-profesional, incorporar inteligencia artificial y pensamiento computacional y acercar los politécnicos a las necesidades del mercado laboral.
De Camps informó que próximamente convocarán al país a participar en el diseño de esta «nueva escuela«.