La noche inaugural del Festival de Viña del Mar 2026 arrancó con la elegancia y el ritmo de una leyenda: Gloria Estefan. La estrella cubano-estadounidense transformó la Quinta Vergara en una verdadera fiesta latina, repasando más de 40 años de éxitos y logrando el peak de sintonía de la jornada.
Una obertura con sabor a historia
El show no solo fue música, sino un recorrido por la identidad del festival. La apertura contó con voces nuevas como Nico Ruiz, Cami y Princesa Alba, quienes prepararon el terreno para que Estefan irrumpiera con «Oye mi canto». La artista demostró que su oficio sigue intacto, logrando conectar con un público adulto que coreó desde baladas clásicas como «Con los años que me quedan» hasta éxitos recientes como «Raíces».

El momento político: «Cuba Libre» y la emoción de la Quinta
Uno de los pasajes más profundos ocurrió cuando Gloria dedicó palabras a su tierra natal, Cuba, hoy sumergida en una crisis energética y social. Al interpretar «Cuba Libre», la emoción se apoderó de la Quinta Vergara, consolidando su conexión con el «Monstruo» que le otorgó las Gaviotas de Plata y Oro casi por aclamación inmediata.
La nota discordante: El baile de José Antonio Neme
Sin embargo, no todo fue perfección técnica. Durante el bloque final, el animador José Antonio Neme subió al escenario para bailar con la artista. Aunque hubo química y bromas, la intervención fue duramente criticada en redes sociales y por los especialistas, calificándola como un momento que «no cuadró» con la emotividad y el nivel del espectáculo internacional.
Cifras de éxito: Gloria Estefan no solo ganó premios, sino que arrasó en el rating con un promedio de 1.7 millones de espectadores, duplicando a su competencia directa durante la jornada del domingo 22 de febrero.


