n el marco del Día Mundial del Glaucoma, el reconocido oftalmólogo dominicano, doctor Faroche Melgen, aborda los mitos más comunes sobre esta enfermedad ocular que afecta al nervio óptico y puede provocar pérdida de visión. A continuación, se presentan diez mitos frecuentes y las realidades que los desmienten:
- Mito: El glaucoma solo afecta a personas mayores. Realidad: Aunque el riesgo aumenta con la edad, el glaucoma puede presentarse en personas de cualquier edad, incluyendo bebés y adultos jóvenes.
- Mito: El glaucoma se puede curar. Realidad: No existe una cura para el glaucoma; sin embargo, con un diagnóstico temprano y tratamiento adecuado, es posible controlar su progresión y preservar la visión.
- Mito: El glaucoma siempre presenta síntomas evidentes. Realidad: La mayoría de los casos son asintomáticos en las etapas iniciales, lo que resalta la importancia de las revisiones oculares regulares para una detección temprana.
- Mito: Solo las personas con presión ocular elevada pueden desarrollar glaucoma. Realidad: Aunque la presión ocular elevada es un factor de riesgo, el glaucoma puede desarrollarse incluso con presión ocular normal o baja.
- Mito: El glaucoma solo causa pérdida de visión en personas mayores. Realidad: El glaucoma puede afectar a cualquier grupo de edad, incluyendo a bebés con glaucoma congénito y a adultos jóvenes.
- Mito: Tener visión de 20/20 significa que no se tiene glaucoma. Realidad: Una agudeza visual perfecta no garantiza la ausencia de glaucoma, ya que este puede desarrollarse sin cambios perceptibles en la visión hasta etapas avanzadas.
- Mito: El glaucoma es poco frecuente y rara vez causa ceguera. Realidad: El glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo. Sin tratamiento adecuado, puede llevar a una pérdida de visión permanente.
- Mito: No es necesario tratar el glaucoma si no hay síntomas. Realidad: El tratamiento es esencial incluso en ausencia de síntomas para prevenir daños irreversibles al nervio óptico.
- Mito: El glaucoma siempre afecta a ambos ojos de la misma manera. Realidad: Aunque generalmente afecta a ambos ojos, la progresión puede variar, afectando más a un ojo que al otro.
- Mito: Si no hay antecedentes familiares de glaucoma, no se puede desarrollar la enfermedad. Realidad: Aunque los antecedentes familiares aumentan el riesgo, muchas personas sin antecedentes también pueden desarrollar glaucoma.
El doctor Melgen enfatiza la importancia de no esperar a experimentar síntomas para realizarse un examen ocular. Recomienda visitas anuales al oftalmólogo y chequeos de la presión ocular para detectar cualquier signo de glaucoma a tiempo y evitar daños irreversibles.
La prevención y el cuidado temprano son fundamentales para preservar la salud visual y mejorar la calidad de vida a largo plazo.