
La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha declarado este viernes ante el juez Santiago Pedraz, instructor del caso Leire Díez, que se siente una “víctima” política de la supuesta trama encabezada por Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, y la exmilitante socialista Leire Díez para “desestabilizar” procedimientos judiciales sensibles para el partido, el Gobierno o el entorno del presidente Pedro Sánchez. Según confirman varias fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio celebrado en la Audiencia Nacional, al que González ha acudido como imputada, la máxima responsable del instituto armado ha afirmado que nunca ha colaborado con ninguna “cloaca”, ni ha participado en maniobras para boicotear sumarios. De hecho, sobre sus “dos” encuentros con Díez, los ha minimizado y ha añadido: “Si Leire me hubiera dicho que iba de su parte [Cerdán], no me hubiera sentado con ella”.
