Movimiento Sumar (MS) encara la asamblea del próximo 11 de julio sumido en su peor crisis interna, que ha estallado esta semana con las dimisiones de los responsables de organización y comunicación y las acusaciones por acoso laboral contra la coordinadora general, Lara Hernández. Además de la pelea por el control del partido, la decisión de Yolanda Díaz de dar un paso atrás obliga a la formación, con tan solo tres años de vida, a replantearse de nuevo su papel en el espacio político y sentar las “bases y las hipótesis” para el siguiente ciclo.


