SANTIAGO, RD.– La cárcel preventiva del Palacio de Justicia de esta ciudad, popularmente conocida como «La Carcelita», se encuentra en un estado de deterioro extremo que ha encendido las alarmas de la Defensa Pública y de diversos sectores sociales, quienes la califican como un verdadero «nido de bacterias y parásitos».
A pesar de haber sido diseñada con una capacidad máxima para albergar a 90 internos provisionales, las inspecciones más recientes revelan una sobrepoblación que supera el límite humano, reduciendo el espacio vital a apenas unos centímetros cuadrados por detenido. Las precarias condiciones de infraestructura reflejan un escenario desolador: paredes destruidas por la humedad, filtraciones constantes en los suelos, chinches, cucarachas y barrotes oxidados bajo una oscuridad casi absoluta.
Un foco de enfermedades sin asistencia médica
La falta de higiene y el hacinamiento crítico están pasando factura directa a la salud de los internos. Debido a las filtraciones de agua, los colchones de quienes se ven obligados a dormir en el suelo permanecen húmedos, lo que acelera la propagación de afecciones respiratorias y de la piel.
A este panorama se suma una deficiente alimentación basada principalmente en embutidos, afectando gravemente a los reclusos con condiciones preexistentes como la diabetes. Además, la Defensa Pública denunció la ausencia absoluta de personal médico en el recinto para evaluar las patologías de los privados de libertad a su llegada, violando flagrantemente las normativas vigentes.
Ante la gravedad del informe, diversos sectores exigen al Poder Judicial y a la Dirección General de Servicios Penitenciarios una intervención urgente e inmediata para someter la estructura a un proceso profundo de higienización y reestructuración, o proceder con la clausura definitiva de lo que muchos ya catalogan como una «cloaca» en pleno corazón judicial de Santiago.


