El debate de los dos decretos sobre vivienda, dominado por la presión en la calle, con centenares de personas llegadas de la acampada de la vecina Puerta del Sol gritando a las puertas, se ha convertido en una especie de juicio sumarísimo contra Junts, pero también contra el PP y Vox, por tumbar las esperanzas que miles de personas habían puesto en la aprobación de estos textos para impedir desahucios como el de Maricarmen Abascal.



