El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha movido ficha por primera vez desde el comienzo de la crisis con los estudiantes y las ha ofrecido cinco importantes medidas para calmar los ánimos. Las iniciativas pasan por sustituir el sofwtware Parcoursup -que orienta de forma opaca y negligente la carrera de los estudiantes- la , a limitar el número de alumnos de las clases de segundo de bachillerato a un máximo de 28 personas o a la creación de 15.000 plazas adicionales en la enseñanza superior (principalmente en los ciclos de formación profesional BTS). Los estudiantes, sin embargo lo han considerado insuficiente.

