El 30 de noviembre de 1955 marcó un antes y un después en la historia del béisbol invernal de la República Dominicana (LIDOM). Ese día, el Estadio Quisqueya (entonces Estadio Trujillo) fue escenario del primer partido de pelota disputado bajo luces artificiales en el país, protagonizado por los eternos rivales: los Tigres del Licey y los Leones del Escogido.
Puntos clave de este hito histórico:
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La inauguración de la luz artificial: La instalación del sistema de iluminación moderno permitió la realización de partidos en horario nocturno, facilitando la asistencia masiva de la fanaticada tras sus jornadas laborales.
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El choque de la capital: Desde sus inicios, el enfrentamiento entre azules y rojos acaparó la atención nacional, convirtiéndose en el duelo más emblemático de la pelota dominicana.
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Impacto en el deporte dominicano: Este acontecimiento modernizó el campeonato de la LIDOM, consolidándolo como el espectáculo deportivo de mayor tradición y arraigo en el país caribeño.
Este viernes 16 de octubre se inicia el campeonato de béisbol otoño-invernal, en el que se conmemorarán los 71 años del primer enfrentamiento entre los eternos rivales Tigres del Licey y Leones del Escogido, durante el campeonato de 1955-56, el primero celebrado bajo luces.
El encuentro se celebró el 27 de octubre de 1955 y los melenudos derrotaron 4-1 a los Tigres en el Estadio Trujillo, ante más de 16,000 fanáticos.
Este partido del viernes entre los eternos rivales podría ser el último en el hogar que comparten las franquicias capitaleñas.
En el primer juego bajo luces, el lanzador zurdo Ken Lehman, mezclando curvas, drops, sliders y nudillos, maniató al Licey y se anotó el triunfo en el Campeonato Padre de la Patria Nueva, superando en cerrado duelo a Arnold Atkins.
El Licey anotó su única vuelta en la segunda entrada con un hit de Pablo García, quien pasó a segunda y fue enviado a la goma por un sencillo remolcador de Olmedo «Chelito» Suárez.
El Escogido anotó dos carreras en el primer episodio. Charles Neal recibió base por bolas, pasó a segunda y anotó con un hit remolcador. Washington Wilson recibió transferencia y Willie Kirkland conectó un sencillo impulsador. Harry Chiti murió con un elevado de sacrificio al jardín izquierdo y Wilson anotó.
La tercera carrera de los Leones se produjo en el segundo episodio, cuando Walter James se embasó por error del receptor Williams Cash.
Pepe Lucas sacudió un sencillo impulsador. Gallego Muñoz bateó para doble play, pero James anotó.
En la novena entrada, los Leones consiguieron su cuarta carrera, remolcada por James con un elevado de sacrificio.
Miguel Peguero (PH), en su columna «Con los spikes en alto«, titulada «Florecieron los Geranios«, dice:
«Podía el mundo entero estar pendiente del primer contacto de los cuatro grandes en Ginebra, mientras el fanatismo se aferraba a los resultados del choque de Licey y Escogido, los eternos rivales que se encontraban por primera vez en el itinerario del clásico de este año«.